Mi Primera Navidad en el Cielo
Desde acá veo los incontables pinos navideños por todas partes del mundo: de allá abajo. Con lucecitas como estrellas celestiales que se reflejan en la nieve, la visión es muy espectacular, por favor limpien esas lágrimas, que yo celebro la Navidad con Jesucristo este año.
Oigo los villancicos navideños que la gente canta desde antaño, pero el sonido de esa música no se puede comparar con el coro de Navidad de por acá; No tengo palabras para describir el gozo que esas voces me brindan, porque son desde muy lejos: es la descripción de los ángeles que cantan. Ya sé cuánto me extrañan. En sus corazones veo el dolor impregnado, pero no estoy tan lejos, en realidad no estamos tan alejados.
Así que alégrense por mí. Ustedes saben cuánto los he amado, y alégrense de que este año, celebro la Navidad con Jesucristo.
Le mando a cada uno un regalo especial desde mi morada celestial, de acá arriba. Les envío a cada quien el recuerdo de mi eterno amor leal, después de todo es un regalo más preciado que si de oro puro fuera. Fue siempre lo más importante que en sus historias Jesús nos contara: Por favor, ámense los unos a los otros como Nuestro Padre nos vino a enseñar, que no se pueden contar las bendiciones y el amor que Él tiene para dar.
Así que tengan una Feliz Navidad y no más lágrimas llorar, basta que recuerden que este año, con Jesús celebro la Navidad.